Educar para el futuro: Ana Frank – Desafios Educativos

Educar para el futuro: Ana Frank

¿Cómo una adolescente de 15 años puede convertirse en el símbolo de la tragedia y, simultáneamente, de la esperanza? De eso se tratan los relatos escritos por Ana Frank en su diario, un testimonio en primera persona sobre las persecuciones padecidas por ella y su familia durante la Alemania Nazi, entre junio de 1942 y agosto de 1944, palabras que muchos años después circularían el mundo como un mensaje de tolerancia y respeto por la diversidad.

Ana Frank nace el 12 de junio 1929 en la ciudad alemana de Fráncfort del Meno, donde la familia de su padre lleva viviendo varias generaciones. La crisis económica, el surgimiento de Hitler y el creciente sentimiento antisemita en la sociedad ponen fin a la tranquila vida de la familia. Otto Frank y Edith, su esposa, deciden dejar Alemania e instalarse en Ámsterdam.

El 10 de mayo de 1940, tropas alemanas invaden los Países Bajos. Los invasores imponen inmediatas medidas antisemitas. Cuando fracasa un nuevo intento para emigrar a los Estados Unidos, Otto y Edith Frank deciden esconderse. En la “casa de atrás” del edificio donde funciona su fábrica, Otto prepara un recinto donde ocultarse.

 El 5 de julio de 1942 llega una citación por correo para Margot Frank: tiene que presentarse en un campo de trabajo en Alemania. Al día siguiente, la familia Frank pasa a la clandestinidad. Una semana más tarde se agrega la familia Van Pels y, en noviembre de 1942, llega el octavo escondido: el dentista Fritz Pfeffer. Durante más de dos años permanecen escondidos en la Casa de Atrás.

Durante su estancia en la Casa de Atrás, Ana escribe en su diario que, al crecer, quería ser escritora o periodista, y que quería editar su diario en forma de novela. En él, relata su experiencia de sigilo y miedo en el albergue, además de escribir cuentos cortos y coleccionar citas de escritores.

El 4 de agosto de 1944, los escondidos son arrestados; pasando por la oficina central del Servicio de Seguridad alemán, la prisión y el campo transitorio de Westerbork (provincia de Drenthe, Países Bajo), son deportados a Auschwitz.  El único sobreviviente sería el padre.

Tiempo después, amigos de Otto lo convencen del valor histórico del diario de su hija Ana. El 25 de junio de 1947 se edita el diario bajo el título de “La Casa de Atrás”, en una tirada de 3.000 ejemplares. Le seguirían muchas reimpresiones, traducciones, una pieza teatral y una película. Y en 1960, la Casa de Ana Frank se convierte en museo.

Por su parte, Otto Frank permaneció vinculado a la Fundación Ana Frank y bregó por los derechos humanos y el respeto entre las personas hasta su deceso, en 1980.