Premian a estudiantes argentinos en Olimpiadas de Astronomía – Desafios Educativos

Premian a estudiantes argentinos en Olimpiadas de Astronomía

Tres medallas de oro, una de plata, una de bronce y mejor prueba grupal. La delegación argentina brilló en las IX Olimpíadas Latinoamericanas de Astronomía y Astronáutica, que tuvieron lugar en Antofagasta, Chile. Se trata de estudiantes secundarios de distintas escuelas del país que participaron en la olimpíada argentina y luego quedaron seleccionados para este desafío internacional.

Los ganadores del oro fueron Andrés Boasso, de la escuela de Educación Técnico Profesional 343 de El Trébol, en Santa Fe; Gonzalo Ciaffone, del Colegio Nacional de Buenos Aires, y Lucas Díaz, del Instituto Politécnico Superior General San Martín de Rosario. La medalla de plata fue para Franco Caviglia Romano, también del Nacional de Buenos Aires, y el bronce para Brenda Castelli Trucco, estudiante de la escuela José Manuel Estrada de Bigand, Santa Fe.

El equipo argentino está coordinado por Mónica Oddone y Martín Leiva, docentes e investigadores del Observatorio Astronómico de la Universidad Nacional de Córdoba, y por Luis Gómez y Andrés Cesanelli, de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas de La Plata.

Como la tarea es extracurricular, los estudiantes secundarios que voluntariamente deciden participar se preparan por su cuenta, con la ayuda de tutores que son, en general, docentes. Por ejemplo, la tutora de Ciaffone es Araceli Barrera, estudiante de Ingeniería Mecánica, ganadora de la medalla de plata en las Olimpíadas Nacionales de 2010, y de la de oro en 2011.

Durante el año, los jóvenes basaron su preparación en un programa que incluye astronomía de posición (coordenadas, movimientos, definiciones de tiempo); astronomía dinámica (movimiento de los planetas, órbitas, tiempos); astrofísica (brillo de las estrellas, propiedades físicas de las galaxias, universos y sus unidades estructurales), y observación astronómica.

En la competencia latinoamericana, cada país lleva un grupo con un máximo de cinco representantes, que rinden cuatro módulos. Hay pruebas individuales teórico-prácticas y de reconocimiento del cielo, y además de dos grupales en las que se mezclan los integrantes de diferentes países, según explica el profesor Leiva. Otra prueba es la de astronáutica, que consiste en el lanzamiento de cohetes de agua (los estudiantes deben armar las plataformas y los cohetes).

“Lo interesante es que la comunicación y la divulgación nos acercan a la gente, demostramos que estamos vivos y que en los observatorios no hay fósiles de astrónomos. Es la oportunidad de formar en ciencias, de generar dinámica”, destaca Leiva en su rol de coordinador.

Fuente: Diario La Nación.