17 de Agosto: La muñeca con frío – Desafios Educativos

17 de Agosto: La muñeca con frío

La figura de José de San Martín no parece tener límites, ya que su grandeza rebasa ampliamente los cánones militares y políticas para adentrarse en la ética humana que tanto supo defender en cartas y documentos firmados, enalteciendo los principios de solidaridad, igualdad y hasta ternura.

Una de las anécdotas más consignadas por historiados y documentalistas sobre el retiro del Libertador en Francia, da cuenta de su relación con sus nietas, María Mercedes y Josefa Dominga.  Según el relato, la menor de ellas acudió a la habitación del general con la cara compungida por el llanto, sosteniendo entre sus manos una muñeca semidesnuda: alguien había roto su vestido y ahora tenía frío.

El abuelo no demoró en abrir una cajonera y sacar de ella una medalla con cintas amarillas que colgó alrededor de la muñeca, asegurándole a su nieta que ese regalo le impediría padecer frío. Minutos después, su hija, Mercedes Tomasa de San Martín entró alarmada al cuarto llevando consigo la Medalla de Oro de los Héroes de Bailen, la condecoración que la Junta Suprema de Sevilla le había otorgado en agosto de 1808 en merito a su accionar ante las tropas francesas.

Con solemnidad, todavía sentado en el sillón de su escritorio, San Martín contestó: “¿Y qué…?. ¿Cuál es el valor de todas esas cintas y condecoraciones, si no alcanzan a detener las lágrimas de mi nieta?”.