Día de la Soberanía: De San Martín a Rosas – Desafios Educativos

Día de la Soberanía: De San Martín a Rosas

La osadía de la resistencia de las tropas argentinas en la Vuelta de Obligado entrañó tanta importancia en la defensa de la soberanía argentina, que el propio Gral. José Francisco de San Martín siguió el desarrollo de los hechos con atención desde el extranjero. Una vez concluida la gesta, escribió a su confidente y amigo Tomás Guido:

“Ya sabía la acción de Obligado; ¡Que inequidad! De todos modos los interventores habrán visto por esta muestra que los argentinos no son empanadas que se comen sin más trabajo que abrir la boca. A un tal proceder no nos queda otro partido que el de no mirar el porvenir y cumplir con el deber de hombres libres sea cual fuere la suerte que nos depare el destino, que en íntima convicción no sería un momento dudosa en nuestro favor si todos los argentinos se persuadiesen del deshonor que recaerá en nuestra patria si las naciones europeas triunfan en esta contienda que en mi opinión es de tanta trascendencia como la de nuestra emancipación de la España”.

Incluso, años después, encontrándose en su lecho de muerte, el Libertador de América dispuso que su emblemático sable corvo fuera cedido a Juan Manuel de Rosas en reconocimiento a la defensa efectuada ante los intereses foráneos que pretendían avanzar sobre los derechos nacionales.

“El sable que me ha acompañado en toda la guerra de la independencia de la América del Sud, le será entregado al General de la República Argentina, Don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción que como argentino he tenido, al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataron de humillarla”, escribía en puño y letra en su testamento, no otro que José Francisco de San Martín.